Querida Yo Misma:
Hoy te escribo para decirte un par de cosas y que te queden bien claras.
Me he llevado a tu amiga y no pienso devolvertela. Ella está muy agusto conmigo y se siente más poderosa que nunca.
Olvídate de volver a estar al mismo nivel, de que no te trate mal, de que no te deje de lado y sobre todo, olvídate de que te hable todas las noches como lo hacía antes.
Ahora está conmigo y no se da cuenta del mal que te está haciendo. Así que solo podrá volver a ser ella misma si se estrella. Si se queda sin amigas, si la avaricia la consume, o su poder de liderazgo llega a su fin.
Cuando todo esto suceda, ella volverá a ti. Mientras tanto, aquí parece que está agusto.
Firmado: Afán de superioridad.